Cristina Cánovas y Diego Aguilar comparten una manera de entender la cocina que nace del recetario andaluz, la memoria familiar y el vínculo con su tierra. Se conocieron en El Lago, en Marbella, y en 2014 abrieron Palodú en el barrio malagueño de Teatinos. Su trayectoria en casas como Tickets, Mugaritz o Tragabuches enriqueció una propuesta que hoy definen como «cocina dual»: dos miradas que crean a cuatro manos, con el sabor como punto de encuentro. Los caldos, las sopas y los guisos lentos son la base de un lenguaje contemporáneo que mantiene reconocibles sus raíces.
Palodú inició en 2023 una nueva etapa en el centro de Málaga, junto al mercado de Atarazanas. En 2024 recibió su primer Sol Repsol y, en noviembre de 2025, su primera Estrella Michelin, otorgada en la edición 2026 de la guía. Sus menús degustación siguen la temporada y se nutren también de su propio huerto en Campillos. En este proyecto familiar, Cristina y Diego entienden la hospitalidad como una extensión de su cocina: cercana, cuidada y profundamente ligada al lugar del que vienen.
